Enamorarse no es algo fácil, ni algo que pase de manera planeada... no es algo que queramos sentir, sino algo que sentimos sin querer. Puede ser algo muy bello o algo terrible, dulce o amargo, puede ser una experiencia linda o puede ser un dolor incontrolable. Para algunos es una bendición de Cupido, para otros es un castigo del mismo Iniferno. No lo sé, pero es algo incontrolable, algo que viene de la nada y simplemente ocurre... Irónico, el corazón no da explicaciones... pero siempre las pide. El corazón no es capaz de decir por qué hace las cosas, sólo las hace... pero siempre exige de los demás las razones de sus actos, especialmente cuando estos lo afectan. Y nunca piensa que los otros corazones tampoco dan explicaciones, sólo actúan, sólo sienten, sólo son... sólo quieren... sólo aman. Y dos corazones se pueden amar, se pueden odiar, puede que uno ame más que otro, puede que uno ame y otro no... puede que haya más de dos corazones. El corazón y el amor son ilógicos, no pueden ser pensados, ni razonados... sólo sentidos. Y cuando se hace, se puede dar felicidad, o se puede causar enorme dolor... no por deseo, no por afán, sino simplemente un daño colateral... las pruebas de la vida. Nadie es malo, nadie es bueno... sólo somos quienes nos toca ser y sentimos lo que sentimos sin controlarlo. No se trata tampoco de sentir culpa... no hay culpa... no hay culpables... el corazón no es delito, no es crimen... es la mayor belleza de este mundo cubierta de la hiel más amarga del universo. ¿Acaso es posible juzgar a quien actúa por amor? El amor es la fuerza más fuerte del mundo, no hay nada que se le resista ni oponga, no hay nada que pueda contra él, no hay nada que se le compare... pero la línea q' lo divide de la obsesión y la locura es fina, tan fina y delgada que muchas veces se cruza sin darnos cuenta. Y el verdadero amor lo conocemos pocas veces, o nunca... y saber dominarlo... no todos. Es más fuerte que nosotros. Pero sólo así aprendemos, sólo así nos hacemos quienes somos y logramos volvernos mejore personas y seres humanos, sólo conociendo las caras del amor, sintiendo sin pensar, actuando con la ilógica lógica del corazón, porque el pensar lo hace burdo y grotesco. Porque nadie es culpable de sentir y nadie debe llorar más de lo necesario por ello, porque las cosas deben ser así y no hay marcha atrás... no se es malo ni bueno... sólo se es y se quiere... a pesar del dolor.
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martes, 3 de julio de 2007
Ensayo del corazón
Enamorarse no es algo fácil, ni algo que pase de manera planeada... no es algo que queramos sentir, sino algo que sentimos sin querer. Puede ser algo muy bello o algo terrible, dulce o amargo, puede ser una experiencia linda o puede ser un dolor incontrolable. Para algunos es una bendición de Cupido, para otros es un castigo del mismo Iniferno. No lo sé, pero es algo incontrolable, algo que viene de la nada y simplemente ocurre... Irónico, el corazón no da explicaciones... pero siempre las pide. El corazón no es capaz de decir por qué hace las cosas, sólo las hace... pero siempre exige de los demás las razones de sus actos, especialmente cuando estos lo afectan. Y nunca piensa que los otros corazones tampoco dan explicaciones, sólo actúan, sólo sienten, sólo son... sólo quieren... sólo aman. Y dos corazones se pueden amar, se pueden odiar, puede que uno ame más que otro, puede que uno ame y otro no... puede que haya más de dos corazones. El corazón y el amor son ilógicos, no pueden ser pensados, ni razonados... sólo sentidos. Y cuando se hace, se puede dar felicidad, o se puede causar enorme dolor... no por deseo, no por afán, sino simplemente un daño colateral... las pruebas de la vida. Nadie es malo, nadie es bueno... sólo somos quienes nos toca ser y sentimos lo que sentimos sin controlarlo. No se trata tampoco de sentir culpa... no hay culpa... no hay culpables... el corazón no es delito, no es crimen... es la mayor belleza de este mundo cubierta de la hiel más amarga del universo. ¿Acaso es posible juzgar a quien actúa por amor? El amor es la fuerza más fuerte del mundo, no hay nada que se le resista ni oponga, no hay nada que pueda contra él, no hay nada que se le compare... pero la línea q' lo divide de la obsesión y la locura es fina, tan fina y delgada que muchas veces se cruza sin darnos cuenta. Y el verdadero amor lo conocemos pocas veces, o nunca... y saber dominarlo... no todos. Es más fuerte que nosotros. Pero sólo así aprendemos, sólo así nos hacemos quienes somos y logramos volvernos mejore personas y seres humanos, sólo conociendo las caras del amor, sintiendo sin pensar, actuando con la ilógica lógica del corazón, porque el pensar lo hace burdo y grotesco. Porque nadie es culpable de sentir y nadie debe llorar más de lo necesario por ello, porque las cosas deben ser así y no hay marcha atrás... no se es malo ni bueno... sólo se es y se quiere... a pesar del dolor.martes, 12 de junio de 2007
¿Dónde quedó aquél niño?
Para conocer a una persona es necesario conocer también parte de su pasado, lo que lo ha forjado hasta el presente. Es complicado para algunos hablar de estas cosas, sacar a relucir asuntos difíciles y mostrarlos... y aunque estén o no superados, siempre forman parte íntima de la persona... una parte importante. Y entre esos asuntos pasados, hay uno que algunos conocen, otros no; unos mejor que otros y otros que se saben la historia al derecho y al revés... sin embargo, la descripción de tal evento es algo casi imposible debido a que guarda una cantidad enorme de sentimientos en sí... y tanto ahora como entonces, la mejor manera es sacarlo por medio de un escrito que trate (aunque quizá de manera burda) expresar todo aquello que en un momento fue. Buscando entre los vestigios de una pasión pasada y sus estragos, hallé un fragmento bastante interesante, uno de mis favoritos ha decir verdad, que aunque íntimo (fue pensado sólo como un desahogo y para deleite del mencionado) siento que sería bueno compartirlo... a estas alturas siento que ya no tiene tanta importancia que sea conocido por alguien más... anyway, el texto va así, entre lágrimas y lamentos, entre la esperanza y el dolor, entre la amargura y la inspiración, pero siempre lleno de amor...
¿Dónde quedo aquel niño? Aquel niño que lloraba por no verme en dos semanas, aquel niño que me rogaba quedarme diez minutos más, aquel niño que me pedía verme siquiera una vez a la semana, aquel niño que me veía con tanto amor y ternura, aquel niño que se preocupaba tanto por mí, aquel niño que no vivía sin mí, aquel niño que levantaba mi ego a cada segundo a costa del suyo, aquel niño que me acariciaba con tanto amor, aquel niño que no quería soltarme, aquel niño que me rogaba por que lo poseyera, aquel niño que me mimaba tanto, aquel niño que me juró amor eterno y que dijo que nunca me abandonaría.
¿Dónde quedó aquel niño? ¿Qué fue lo que le pasó? ¿Por qué se fue? ¿Por qué lo perdí? No entiendo nada, quiero que alguien me explique cómo pasó todo eso. Sólo quiero una razón, algo lógico y razonable, algo que reviva al corazón. Sólo quiero saber, ¿dónde quedó aquel niño?
¿Dónde quedó aquel niño?
¿Dónde quedo aquel niño? Aquel niño que lloraba por no verme en dos semanas, aquel niño que me rogaba quedarme diez minutos más, aquel niño que me pedía verme siquiera una vez a la semana, aquel niño que me veía con tanto amor y ternura, aquel niño que se preocupaba tanto por mí, aquel niño que no vivía sin mí, aquel niño que levantaba mi ego a cada segundo a costa del suyo, aquel niño que me acariciaba con tanto amor, aquel niño que no quería soltarme, aquel niño que me rogaba por que lo poseyera, aquel niño que me mimaba tanto, aquel niño que me juró amor eterno y que dijo que nunca me abandonaría.
¿Dónde quedó aquel niño? ¿Qué fue lo que le pasó? ¿Por qué se fue? ¿Por qué lo perdí? No entiendo nada, quiero que alguien me explique cómo pasó todo eso. Sólo quiero una razón, algo lógico y razonable, algo que reviva al corazón. Sólo quiero saber, ¿dónde quedó aquel niño?
martes, 6 de marzo de 2007
El secreto de las estrellas...
- ¿Sabes lo que dicen las estrellas? –dijo Káiser acercándose a Janvier y parándose a su lado.- ¿Qué? –preguntó Janvier sin entender.
- ¿Sabes lo que dicen las estrellas? ¿Lo que nos cuentan con sus cantos, las historias que comparten con todos nosotros? -.
- Yo… no, la verdad no sé. Nunca había pensado en esa forma de las estrellas -.
- Es difícil poder oír su canto, descifrar su lenguaje, comprender la verdad infinita de sus historias. Las estrellas lo han visto todo, lo conocen todo y saben lo que pasará. Conocen el destino de cada persona y lo cuentan a quien esté dispuesto a oírlas -.
- ¿Nuestro destino? -.
- En sus voces se oyen las hazañas más heroicas, los nombres de antiguos héroes, hechos de valor y coraje que son dignos de ser recordados por siempre. Cuentan la nobleza de la gente de antaño, su caridad y pureza, la excelencia de alma que llegaron a tener. Cuentan historias infantiles, leyendas de los pueblos, fábulas morales para enseñarnos a ser mejores. Pero sobre todas las cosas, su tema favorito es el amor -.
- ¿El amor? -.
- El amor es lo que mueve al mundo, es su motor. Las estrellas se deleitan contando historias de amor. De la madre al hijo, del héroe por el pueblo, de amistades eternas, de una persona por la naturaleza, de Dios por toda la raza humana. Y especialmente el amor de dos amantes, el amor eterno entre ellos que nunca conocerá el final -.
- ¿Todo eso cuentan las estrellas? -.
- Si sabes oírlas y leer entre sus destellos, podrás entenderlo entonces -.
- ¿Y tú puedes saber lo que dicen? -.
- Por supuesto que puedo. Por ejemplo, ¿ves aquellas dos estrellas de allá? -. Káiser señalaba un par de estrellas, una con un tono azuloso y otra que parecía tener todos los colores en ella.
- ¿La medio azul y la otra de colores? -.
- Las mismas. Esas estrellas cuentan la historia de dos amantes fuera de lo común. Dos hombres que se entregaron el corazón mutuamente, pero luego sobrevino la tragedia. Lo sé porque su brillo se apagó, su canción se volvió triste y las estrellas se separaron -.
- ¿Todo eso lo puede saber sólo viendo las estrellas? -.
- Eso y más Janvier. En este momento cuentan el futuro de esos amantes, dicen lo que pasará entre ellos -.
- ¿Y qué pasará? -.
- Volverán a unirse, en algún momento estarán juntos de nuevo, pero no les aseguran felicidad -.
- ¿Pero por qué? ¿Por qué no podrán ser felices? -.
- Porque el destino de uno de ellos ya ha sido marcado y no hay vuelta atrás. Ese destino traerá desgracia sobre muchas personas, incluyendo su amante. Es una historia de amor triste y hermosa al mismo tiempo. Las favoritas de las estrellas -.
- ¿Y sabes quiénes son esos amantes? -.
- Sí, lo sé -.
- ¿Y quiénes son? -.
- No es algo que debas saber Janvier. Si quieres saberlo deberás aprender a escuchar a las estrellas -.
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